Acerca de Pedro.O

Buscando un desfogue

Caretas

Siempre he considerado valiosa a esa gente que, a pesar de todo lo que uno pueda ser, te valora.

Pero qué pasa cuando esa gente cambia su opinión de la nada, o simplemente fue una careta?

Yo lo veo simple: dar un paso al costado y, a pesar de que los seguiré viendo y les seguiré hablando por temas meramente “profesionales”, botar al tacho esa consideración que uno le tenía.

No haré más drama de esto, seré directo: hay gente que a pesar de todo la considero valiosa…y definitivamente esa gente (salvo 2 o 3) prácticamente no existe en mi facultad.

Así que espero no les extrañe si un día de estos desaparezco para solo dedicarme a estudiar. Ya me harte de casi todo, felizmente (para uds) mi paciencia es extremadamente grande, pero todo tiene un límite.

:v

Ayer fue día raro.

La práctica para la cual se supone no había estudiado mucho, me pareció más fácil de lo que me esperaba. Tanto que el retraso que tuve gracias al tráfico (gracias Evitamiento ¬¬) y que hizo que llegara tarde no evitó que la termine en menos de una hora.

Luego discutiendo cosas de dirección con las gentes de mi código. Dicen que “hay que unirnos” y mamadas así, pero parece que les es imposible dejar de ponerse nenas por temas que son superficiales y luego uno intentando poner paños fríos.

Al final hice chocolates…bueno, chocotejas en realidad. No se como terminé haciéndolas, el tema es que mientras hablaba de temas de TICs con algunos conocidos rellenaba de pecanas el molde de chocolate y lo tapaba con el bitter derretido…debería aplicar en casa alguna vez todas las mamadas que hago en la universidad, tal vez así justifiquen mi ausencia (?)

En fin, se me vienen semanas jodidas, volveré a mi autoexilio a ver si se me va todo lo malo de una vez…aunque creo que será difícil, pero no pierdo nada intentando (salvo oportunidad de adelgazamiento gracias al chocolate o.o)

Esto pasó

Miraflores, 5:30 pm.

El otoño recién se acordaba que tenía chamba que hacer, y se manifestó con un fuerte viento acorde con el grís cielo que en esos momentos nos tapaba. Yo, “elegantemente” vestido para la ocasión, comencé a vagar sin rumbo por esas calles frías y pitucas.

Cada paso venía acompañado de una tenue ausencia de ruido. Poco a poco los carros dejaron de pasar y “las gentes” iban disminuyendo. La vereda era una alfombra reservada solo para mí mientras los departamentos destilaban pompa y circunstancia haciéndome ver que yo (económicamente) no pertenezco a ese status.

De la nada, luego de vagar y vagar, aparecío un acantilado, acompañado de mucha neblina y un mar (extremadamente) manso. Las bancas hacían acto de presencia mientras me percataba de la paz que ese lugar emanaba.

Me senté, y comencé a mirar como la noche se apoderaba del cielo. Las estrellas asomaron y servían como focos para esa oscura noche. Las poquísimas parejas que se encontraban aprovechaban el oscurito para hacer cosas…de parejas; otras, más recatadas, se sentaban a disfrutar del ambiente.

Sin embargo, la melancolía estaba en el aire y yo fui el único que la percibió. Los recuerdos de tiempos pasados en los que yo era algo feliz me inundaban y hacían que fluya esa sensación de dolor, la cual intentaba combatir con un poco de razón, pero al comienzo no fue tan efectivo que digamos.

Poco a poco reparé que al final solo sufría por eso, por los recuerdos. Que felizmente la persona que en su momento fue la protagonista de esas escenas era simplemente una actriz más, que ayudó a que la escena se concretara en su momento. Confirmé que mi corazón estaba libre, pero sin embargo también estaba ansioso por encontrar un soporte, un soporte que cada vez se hace más necesario.

Sin embargo, el tiempo no era eterno y las cosas que medité no fueron todas, por lo que la melancolía seguía (y sigue) acechando. Felizmente encontré un calmante, un calmante que quizas pudo haber salvado mi semana.

¿Alguna vez mencioné que me gustaban los abrazos? Pues si no lo mencioné, lo menciono ahora: me encantan. Considero que es una de las muestras de afecto más grandes que el ser humano haya podido concebir, y un canalizador físico de sentimientos casi inigualable (únicamente superado por el beso y el sexo con amor).

Fue corto, pero parecía un pedazo de eternidad. Quizá en ese momento no lo demostraba, pero por dentro mi paz era infinita en esos instantes. Si lees esto, te lo digo de nuevo: Gracias. Y es quizá ese abrazo el que hace que haya sobrevivido a este fin de semana y que me permita sobrevivir a los siguientes.

En fin, una nueva semana, espero que un poco de optimismo me acompañe.

P.D. No dudes en contar conmigo cuando lo necesites. Para eso estamos :D

Modo escritor: relato 1

En ese momento, las luces hacían su aparición y el parque, que comenzaba a ponerse a oscuras, tenía un tenue brillo. Es curioso como en esta ciudad llena de smog, pintas en las paredes y gentes de malas intenciones, haya un -pequeño- gran lugar donde fuera de la pompa y dineros que exhiban los que viven por ahí, se pueda sentir tranquilidad y seguridad, tanta que tu ser se enfoque solo a disfrutar del ambiente o hacer sentir bien a la persona que esté a tu lado.

- …Ayer soñé algo

- ¿Ah sí? ¿Qué soñaste?

- mmm…mejor no te lo cuento

- Si vas a decir algo a medias, mejor no digas nada *sigo mirando las psicodélicas luces de la biblioteca*

A pesar de la oscuridad entrante, un tenue tono anaranjado -patrocinado por el otoño- se resistía a desaparecer, el cual era acompañado por un silencio sepulcral y armonioso.

- …Ok te lo diré, pero prométeme que no te vas a reir

- No te garantizo que no me ría, si algo me causa gracia me río. Lo que te puedo prometer es que no me burlaré

- *se queda pensando* está bien

El ruido de un vídrio rompiéndose en alguna casa cercana perturbó el buen silencio, como un presagio de lo que vendría.

- …soñé que…estaba vestida de blanco…y tú a mi lado dándome el SÍ

Me causó gracia, mucha gracia. Dentro de mí me estaba cagando de risa mientras una parte de mi cerebro recordaba que odiabas a los niños tanto que rechazabas la idea de tener uno; recordé también que muchas veces quisiste terminar la relación por motivos estúpidos (“…el que sigas viendo esos dibujitos me hace verte taaaaan inmaduro…”) e incluso recordé que si en ese momento estábamos conversando era porque “se te presentó la ocasión y tuviste suerte” para salir en ese momento, pero sobre todo, mis neuronas se pusieron de acuerdo para que un flashback troll aparezca y jodiera todo.

[flashback]

Un año atrás, una combi de la cual no recuerdo su ruta, solo recuerdo que fue una ruta larga, una persona diferente de la actual a mi lado, los dos durmiendo por el cansancio del viaje mientras las gentes subían y bajaban sin cesar. En eso te despertaste, y comenzaste a mirar la ventana, lo se porque yo también me desperté, pero mi rara -y mala(?)- costumbre de hacerme el dormido hizo que esa persona no se diera cuenta.

De pronto, sentí unos labios en mi mejilla, pero más que sentir a los labios, sentí el mensaje que me transmitían: un mensaje lleno de ternura, como si una madre besara a su hijo pequeño. Luego esos labios dejaron salir una frase, esa frase que quedó grabada en mi memoria y que se mantendrá ahí hasta el día que deje de existir…

“…Gracias por salvarme, no sabes cuanto te amo…”

Seguí haciéndome el dormido, pero nunca me sentí tan querido como esa vez. Aún recuerdo que tenía la piel de gallina y que, luego de dejar a esa persona en su casa, fuí a un rincón de por ahí y lloré desconsoladamente. Fue un llanto de alegría, como si ya hubiera cumplido todos mis sueños y me sintiera realizado.

Pero también recordé algo, recordé que en ese momento SÍ era inmaduro (y también estúpido). Y esa inmadurez fue la que hizo que no haya valorado a esa persona -que por si no te has dado cuenta era mi ex-enamorada *slowpoke*- tanto o más de lo que merecía ser valorada, lo cual hizo que se fuera, llevándose consigo una posible oleada de felicidad

[/flashback]

De pronto un poco de oxígeno entró a mi cerebro y ordené mis ideas tan rápido como pude.

- ¿No te habrás confundido?

- ¿Ah? ¿Por qué?

- Porque no creo que quieras casarte con alguien a quien ves después de tres meses

Miré al cielo, estaba estrellado, como pocas veces puede verse acá en Lima, y estaba con la persona que quería, pero no me sentía feliz. Algo no encajaba.

- El que no te haya visto en ese tiempo no significa que no te quiera, al contrario, la lejanía hizo que te quisiera más

Señorita, usted acabó de cortar uno de los cables de la bomba, lamentablemente para tu suerte ese cable no era el correcto.

- Pues bueno, siguiendo tu lógica, creo que yo también quiero quererte mucho más…quizás eternamente. Adiós.

Tomé mi mochila, me puse los audífonos y caminé. Si algo dijo, pues no lo escuché porque la música estaba haciendo su chamba. Solo me concentré en caminar, caminar hasta que me dieran ganas de llorar desconsoladamente, como esa vez, solo que ahora no habría alegría de por medio.

No apá, no te he abandonado (again)

No te pongas así que acá estoy...:V

Y con apá, me refiero a ti blog querido…ok, no eres tan querido, hay cosos que quiero más que tú, pero debo de reconocer que de todas las bitácoras que he manejado en mi jodida vida, eres la que más me ha durado y la que más me durara (claro que cuando tenga dineros compraré un hosting y un dominio donde alojarme para subir mi portafolio y así, pero por ahora soy poorfag).

En fin…varios cosos han pasado, y pues mi vida ha estado un poco movida para lo que está acostumbrada (tampoco digamos que soy el prota de una novela, pero el simple hecho de salir de mi cubil y dejar un poco el papel de semihongo ya es un gran logro). Ya me encargaré luego de poner algunos cosos pasados y así…

En fin, buenas vibras y algo sacaremos en estos días, ojalá que resultados positivos (if you know what i mean….kukukuku #OkNo)

Música…tan ajena a uno

Ni soy tan normalfag como para encontrar alguna música actual que me guste ni soy tan friki como para que las coreanadas me llamen la atención. Recién descubrí hace una semana quién es Adele y creo que me tiene sin cuidado. Lo poco IRL que escucho es indy y prefiero invertir mi tiempo en ver videos de cualquier tema que me culturic(z)en/entretengan.

Será por eso que una de las pocas canciones con la que me siento identificado es de un grupo que no suena en mi país (y creo que es mejor así, sino algo me dice que lo despreciaría)

Bodacious

No chapo el sueño, pues escribiré:

asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~ asdf~

Ahora sí en serio:
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El proyecto…

Hola, soy Matsuo y esto es Jackass…wait

Pensando y meditando luego de largos paseos por la playa mientras veía el ocaso, he decidido poner en práctica los pocos conocimientos que tengo sobre gestión de proyectos que he ganado en el último mes y embarcarme en la aventura de ser el jefe de mi propio proyecto, un proyecto que no tiene forma definida…aún, pero es un tema con el cual ya me ha tocado lidiar, solo que antes no lo veía como proyecto sinó como…un asunto más de la vida que todo faggot debe experimentar.

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Innecesario

“Pruebas de significación de los coeficientes individuales de regresión”. Ese es uno de los subtemas correspondientes al curso de Estadística Aplicada que se dicta en mi facultad y forma parte de la malla curricular de mi carrera. Obviamente este y otros cursos más entran en el baúl ese de los CURSOS QUE NO ME INTERESAN.
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Y la marmota salió de casa…

Salió apurado, pensando que podría llegar tarde para lo pendiente. Subió al carro y se dejó llevar por la música proveniente de sus audífonos, perdido en sus pensamientos dejó que corran los minutos mientras llegaba a su destino.

A mitad de camino, se percató que su vida estaba en riesgo cuando vio al chofer acomodarse la camisa con las dos manos mientras estaba manejando, pero la música era tan buena que lo único que atinó fue a agarrarse de la silla de adelante, dejar que pase el susto y sumergirse de nuevo en las letras de Calamaro, que sonaban en ese momento.

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